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viernes, 23 de noviembre de 2012

SUAVE DESPERTAR BIEN AFILADO



¿Cómo hablar de Keiji Haino para hacer justicia a su rareza? Tal vez la mejor manera sería recordar lo que Derek Bailey respondió cuando le preguntaron qué pensaba sobre él. Dijo: "es tan raro como yo". Que lo haya dicho Derek Bailey (con quien Haino grabó dos discos, un dúo de guitarras y un disco de "canciones" con Bailey a la guitarra y él en la voz) resulta especialmente significativo, no sólo por haber sido uno de los fundadores del movimiento de música improvisada europea a finales de la década del sesenta sino sobre todo por la extrema singularidad de su estilo guitarrístico. Derek Bailey inventó un lenguaje del cual, sin dudas, Haino es heredero, pero no como su discípulo (Derek Bailey no tuvo discípulos) sino como ramificación o expansión de las posibilidades creativas que abre su sintaxis. Si uno quisiera hacer una genealogía del estilo de Haino habría que incluir, seguramente, muchas otras músicas. Además de las provenientes de la improvisación "no idiomática" (como se suele llamar al movimiento iniciado por Bailey) habría que mencionar el rock, el blues, la música tradicional japonesa, etc., etc., etc.

Pero otra manera de hablar de Haino que podría decir más de él que un intento imposible (o aburrido) de describir su música es a través de imágenes. Algunas fotos de él y tapas de sus discos (tiene muchos, muchísimos discos) resultan expresivas de su música. Dejan ver ese a ese extraño de pelo largo (antes negrísimo, ahora de un gris denso), extravagante ropa negra y lentes a través de los cuales el mundo debe verse de una manera totalmente diferente.



 Las siguientes tres canciones, escritas e interpretadas por Haino (en guitarra y voz), pertenecen a su disco Keeping on breathing, editado en 1997.





ALLÍ



Incluso si el aquí y el allí se aproximan
Voy a encontrar aquél hueco
Y entrar
No importa cuán profundo entre
Incluso si llego a conocer la profundidad de tu herida
No me importa



AQUÍ



Ahora parte sólo una vez
Aquél que añoró la luz
Aquél que pensó que había entendido todo
Aunque va a volver aquí
Ofrendando sueños en la oscuridad
Es todo lo que puede llevar a cabo sólo un método
Algo escarlata rebosante que fluye
Alguna vez se va a volver oro verdadero
Porque tenés alas, querés decir “de nuevo”
Porque tenés una cabeza, pensás
Porque tenés manos, querés amar
Incluso diciendo “no hay nada” es una mentira
Sólo diciendo que todo “es”
Es posible es posible
Estoy aquí
Antes de estar aquí, dónde estabas?
Un lugar mejor que éste, aquél faro de luz
Eras vos?






Tú que has muerto
En qué te diferencias de nosotros que seguimos vivos
Incluso si te rendiste simplemente
El significado de esta existencia de aquí se desvanece
Suavemente suavemente  intento de homicidio
Suave despertar bien afilado 




miércoles, 11 de mayo de 2011

HAINO PROFANADO




Encontré en youtube algunos videos de un concierto que dio Keiji Haino el abril pasado en el Cafe OTO de Londres. Deben haber sido excelentes las dos presentaciones (solo, con Voltiguers y con Peter Brötzmann), de las que sólo nos llegan estos videos fragmentarios. Esta es nuestra situación: nos llegan muestras erráticas que dan cuenta más de la subjetividad de la mirada (el pulso asociado a la situación emotiva, la calidad de la imagen asociada a cierto nivel adquisitivo, los encuadres al punto de vista) de la persona que presenció el concierto que del concierto mismo (del cual no conocemos la estructura o la duración, por ejemplo). Evidentemente, hay un problema de formatos. Se puede salvar el problema del CD: es cierto que cambian las condiciones de escucha de un CD bajado en el contexto del fuera de contexto de Internet (ni hablar de la pobreza a la que uno se termina acostumbrando en cuanto a la calidad del audio), pero en definitiva se sigue conservando el mismo material (el disco, con sus temas) aunque cambie el soporte (en realidad, no creo que sea el mismo material, pero eso es otra historia). Ahora bien, el conflicto es mayor cuando tenemos que conformarnos con esos recortes-migaja que algún espectador generoso (al que agradecemos, por supuesto) decidió registrar y subir, con mayor o menor (en general menor y muy menor) cuidado por la calidad de su registro. Uno se puede preguntar cuál es el límite aceptable de semejante profanación (en otra entrada Giorgio Agamben va a aclarar este punto). Por otra parte, no es Internet un terreno propicio para este tipo de música que se dio en llamar free improvisation (otra discusión: Haino hace free improvisation?)? Al menos la palabra "free" abunda en los pagos virtuales. Acaso se trate de la buena y la mala cara de lo mismo: podemos bajar discos que de otra manera nos serían inaccesibles, podemos ver conciertos que tienen lugar muy lejos de nosotros, pero las condiciones de ese material que nos llega son siempre incompletas. Ahora bien, por más que uno haga y se haga preguntas, ¿quién va a dejar de hacerse de este material precioso, aún cuando de principio a fin haya una insatisfacción de fondo que momentáneamente el artista nos hace olvidar?







domingo, 6 de marzo de 2011

EL LENGUAJE DE LA ACCIÓN

En tanto que es una simple prolongación del cuerpo, la acción no tiene ningún poder de hablar: no es lenguaje. 
(...)
A pesar de su nombre, el "lenguaje de la acción" hace surgir la red irreductible de los signos que separa al lenguaje de la acción.
(...) Los elementos de los que se compone este lenguaje de la acción (sonidos, gestos, muecas) son propuestos sucesivamente por la naturaleza y, sin embargo, en su mayoría no tienen ninguna identidad de contenido con lo que designan, sino sobre todo relaciones de simultaneidad o de sucesión. 

Michel Foucault, Las palabras y las cosas









sábado, 18 de septiembre de 2010

EL CUERPO DEL SONIDO




Según una conocida tesis de Heidegger, el nombre Occidente, Abendland, no designa el lugar de nuestra civilización sólo en el plano geográfico, sino que la denomina ontológicamente, en cuanto el Abendland es la tierra del ocaso, del poniente del ser. Hablar de una ontología del declinar y ver su preparación y sus primeros elementos en los textos de Heidegger, sólo se puede hacer si se interpreta la tesis de Heidegger sobre Occidente transformando su formulación: no "Occidente es la tierra del ocaso (del ser)", sino "Occidente es la tierra del ocaso (y, por eso, la del ser)". Por lo demás, también otra decisiva fórmula heideggeriana, la que da título a una de las secciones del Nietzsche, "la metafísica como historia del ser", puede ser leída exactamente en el mismo sentido, con tal que se acentúe de manera correcta, es decir, conforme al conjunto del pensamiento heideggeriano. No la metafísica es la historia del ser, sino la metafísica es la historia del ser. No hay, aparte de la metafísica, otra historia del ser. Y así, Occidente no es la tierra en la que el ser se pone, mientras en otra parte resplandece (resplandecía, resplandecerá) alto en el cielo del mediodía; Occidente es la tierra del ser, la única, precisamente en cuanto es también, inseparablemente, la tierra del ocaso del ser.
Gianni Vattimo, en Más allá del sujeto



Keiji Haino & Fuyuki Yamakawa


El artista japonés (nacido en Londres) Fuyuki Yamakawa amplifica el sonido del latido de su corazón con un estetoscopio electrónico. Este sonido activa una serie de bombillas eléctricas que oscilan simultáneamente con el ritmo del latido. A través de técnicas especiales de respiración (siendo la respiración, por su doble función voluntaria e involuntaria, el nexo entre el sistema nervioso autónomo y el somático), Yamakawa altera su ritmo cardíaco y, colocando un micrófono de contacto en su tabique nasal, convierte su cuerpo en una demostración poética de la naturaleza física del sonido. En otras ocasiones, el paisaje sonoro y visual del latido de su corazón sostiene la delicada ejecución de Khoomei, una forma de canto folklórica del Asia central caracterizada por el uso de diplofonía.



Fuyuki Yamakawa

jueves, 15 de abril de 2010

BLUES JAPONÉS

Quien lea este post esperando encontrar referencias a un libro de Murakami, ya puede dejar de leer. Por lo demás, el título del post es literal: este es un post sobre blues nipón.

Dejo cuatro discos para descargar. Se trata de discos de blues. O, mejor dicho, de la apropiación que hicieron (como buenos japoneses) los músicos Keiji Haino (Chiba, 1952) y Tetuzi Akiyama (Tokyo, 1964) del blues.

Los primeros dos, de Haino, quieren especular. Si observamos sus tapas, no quedan dudas de que se trata de una imagen y su reflejo invertido. Lo que no sabemos (no podemos saberlo) es cuál es el original. En cada disco Haino interpreta los mismos seis temas, con la salvedad (explicitada a modo de subtítulo) de que en un caso es una versión soft de esos temas y en el otro de una versión violenta (en ambos casos, el epíteto es llevado al extremo). En uno usa una guitarra acústica y en otro una guitarra eléctrica. ¿Cómo escucharlos? ¿Acaso es uno el reflejo invertido del otro? Acá de nuevo se nos va a escapar cuál es el original. En cualquier caso, el juego de espejos se multiplica cuando los dos discos pasan a espejar otra música. El blues de Haino guarda, en apariencia, una distancia insalvable con el blues afroamericano tradicional (el original). Pero en realidad, si prestamos atención a las deformaciones del reflejo, vamos a ver que su fisonomía está hecha con una crudeza homóloga a la del original y la improvisación, en ambos casos, sujeta el sonido a un riesgo similar. Prefiero no seguir especulando y, mientras escucho el segundo tema (no digo de qué disco) dejo de pensar en algo que no deja de inquietarme: cómo es que el blues de Haino, hecho en un Tokyo del III milenio, se parece tanto al blues de Mississippi de las primeras décadas del siglo XX sin ser, al oído, sin embargo, en absoluto similares.

Con el segundo par, de Tetuzi Akiyama (en compañía, en el segundo disco, del francés Michel Henritzi) nos encontramos, si en el caso de Haino se trataba de una síntesis japonesa del blues afroamericano, de una posición más analítica. Sin embargo Akiyama se revela nipón en su procedimiento. En Don't Forget to Boogie! decide limitar el blues a sus partículas más elementales e investigar, sonoramente, al interior de esos elementos (riffs, patrones rítmicos, etc.), en un desarrollo prácticamente exhaustivo de sus comportamientos más microscópicos. Resulta curioso cómo esa minuciosidad experimental se lleva a cabo no con la predisposición cientificista de quien analiza un objeto desde afuera sino con la pasión de un fan, de un músico que siente en su propia sangre las vibraciones electromagnéticas del blues (esta vez usa una guitarra eléctrica) y en su propia piel el sudor de quien se aboca a la labor de esta música.
En el caso de Broken blues Tetuzi Akiyama (junto a Michel Henritzi) elige la guitarra acústica. Es, me parece, una elección por el realismo. Con una agujereadora, un martillo, tornillos, un serrucho, los músicos deciden, de manera bastante literal, romper el blues, acaso con la intención de diseccionarlo. Quieren observar al interior del blues, interviniendo sobre el que es (junto con la harmónica) su instrumento por antonomasia. Durante los breves 22:37 minutos que dura la operación consiguen, tal vez no curarlo (o curarse a ellos mismos de la infección del blues que, desde sus fauces, otrora les cantó I put a spell on you), pero al menos dar un diagnóstico preciso de lo que hay al interior de esta música. Nos ofrecen el cuerpo abierto y bien iluminado frente a nuestros ojos. Ya veremos si preferimos estudiarlo como si se tratara de una clase de anatomía, si vamos a comprometernos con la escena de una manera vomitiva o si, en una de esas, nos agarra hambre.



1. KEIJI HAINO
    -Black Blues (soft version)



Les disques du soleil et de l'acier - DSA 54087 - recorded March 2004 at Plan B, release date May, 2004
compact disc - 6 tracks - 61 minutes 09 seconds

   1. Black petal (06:50)
   2. Black eyes (14:55)
   3. Town in black fog (06:24)
   4. I don't want to know (06:36)
   5. Drifting (11:54)
   6. See that my grave is kept clean (14:30)

http://www.mediafire.com/?z2zjnqmzz3m


2. KEIJI HAINO
    -Black Blues (violent version)





Les disques du soleil et de l'acier - DSA 54088 - recorded March 2004 at Plan B, release date May, 2004
compact disc - 6 tracks - 53 minutes 03 seconds

   1. Black petal (05:35)
   2. Black eyes (09:18)
   3. Town in black fog (10:47)
   4. I don't want to know (04:17)
   5. Drifting (13:14)
   6. See that my grave is kept clean (09:52)

http://www.mediafire.com/?mhonq0fjdtj


3. TETUZI AKIYAMA
     -Don't Forget to Boogie!



(Idea Records, IDEA 2008) (U.S.) (LP)

Side A

   1. It's a Boogie Thing (3:58)
   2. With Black Thompson (1:18)
   3. Doll House Shakin' (4:02)
   4. Money, Love Rock (2:07)
   5. Dead or... (10:12)
   6. Oh, Johnny (2:09)

Side B

   1. Blues for Dirty Hunter (2:11)
   2. She's a B-girl (2:34)
   3. Fast Machine (8:29)
   4. Way over the Bridge (1:16)
   5. Don't Forget to Boogie (7:22)
   6. Acid Highway (2:14)
   7. City of Gold (2:01)

All music by Tetuzi Akiyama
Tetuzi Akiyama: electric guitar

Recorded by Yoshio Nakayama and Tetuzi Akiyama at Phonic Aim Road House on July 5, 2002
Edited by Toshimaru Nakamura
Front cover photo by Takashi Matsuoka
Back cover photo by Fredrik Nilson
Typography and design by Tom Recchion
Produced by Tetuzi Akiyama

Released in 2003

http://www.mediafire.com/?jx4hynyngwm


4. TETUZI AKIYAMA / MICHEL HENRITZI
    -Broken Blues




(Absurd, 66) (Greece) (CD-R)

   1. (22:37)

Tetuzi Akiyama: acoustic guitar, electric drill, machine screws, saw bar, hammer, nails
Michel Henritzi: acoustic guitar, contact microphone, hammer, saw

Recorded live by Bunsho Nishikawa at Alchemy Music Store, Osaka, March 3, 2007

Released in 2007
Limited edition of 66

http://www.mediafire.com/?j2dtdwjwfyn

miércoles, 20 de enero de 2010

SAN DO KAI






¿Qué significa San Do Kai?
San: noción de diferencia, de dualidad. Los fenómenos, las existencias en el tiempo y el espacio, shiki (tesis).
Por ejemplo: las montañas y el océano, los padres y los hijos, el satori y las ilusiones, la vida y la muerte, la existencia y la no existencia, etc.
Do: noción de identidad, de origen. La vacuidad, la esencia, ku (antítesis).
Cuando llegamos a ser Buda o Dios, las diferencias se desvanecen, ni padres ni hijos, ni marido ni mujer, ni ilusiones ni satori, ni vida ni muerte, ni existencia ni no existencia, etc.
Kai: la síntesis, pero en un sentido muy amplio, profundo: mezcla, fusión, interpenetración.
San y Do son necesarios para el equilibrio. Armoniosamente, íntimamente mezclados, realizan la Vía del medio.
San Do Kai: San entra en Do y Do entra en San. Esto es Kai.

(...)

Ni demasiado caliente ni demasiado frío, no hay que pensar San, no hay que pensar Do. ¿Qué hacer? Dogen escribió en el Fukanzazenki: "Debemos pensar desde lo más profundo del no-pensar". Pensar sin pensar: Hishiryo.
El pensamiento, pensar, es San. El no pensamiento, no pensar, es Do. Hishiryo es Kai. Hishiryo es el secreto del San Do Kai.
San Do Kai significa, pues: los fenómenos y la esencia se funden, se mezclan, se interpenetran.

(...)

shiki soku ze ku
ku soku ze shiki

Los fenómenos son la esencia (el vacío) y la esencia (el vacío) no es otra cosa que los fenómenos.


La práctica del zen, Taisen Deshimaru (1974)





martes, 13 de enero de 2009

DALE LUZ AL INSTANTE



Keiji Haino, no es zen? La entrega, la espontaneidad, la trascendencia de la duda, de la lógica, sólo aquí y ahora, sin límites, la atención perfecta en el instante, el silencio como ruido no organizable,
cuerpo y espíritu fundidos en el eco de la voz original.














Y Derek Bailey? No es un iluminado? No es hermoso que una guitarra pueda producir luz?